

Si tienes árboles en tu jardín este es un abono muy adecuado para ellos. Se trata de un abono de lenta liberación que gradualmente –tras cada riego- va proporcionando los nutrientes necesarios a los árboles.
Basta con clavar uno o más clavos en la base del árbol y regarlo regularmente. Con cada riego, el árbol se nutre y se desarrolla, crece y florece en las mejores condiciones.
Con este método bastará con colocar los clavos en primavera y otoño (1 clavo por 120 cm) y el árbol estará nutrido todo el año. Es decir, 2 aportaciones para todo un año.
El Clavo Árboles contiene materia orgánica de origen vegetal por lo que ésta se asimila muy bien por parte de las especies.